Función sin Forma

Función sin Forma

 

Para muchas personas las bondades marciales del Tai Chi Chuan culminan cuando consiguen la clara identificación de los movimientos de la forma con su función defensiva, convirtiendo este conocimiento en el punto álgido, en la cumbre, de su aprendizaje.

La mera repetición desarrollará, piensan, la tan ansiada habilidad marcial. La rutina y la creación de hábitos cotidianos de práctica serán los ingredientes de una antigua y probada “alquimia” en la que el transcurso del tiempo será el elemento catalizador que hará emerger el conocimiento.

El tiempo llevará a la maestría…  o ¿no?… Pues no siempre es así. Es decir, la mayoría de las veces no es así. Sin la comprensión adecuada de los principios teóricos que rigen las leyes físicas y energéticas de esta disciplina es muy difícil alcanzar la maestría, pero sobre todo, es muy difícil entender los nuevos horizontes de habilidad y destreza marcial que el Tai Chi Chuan puede aportar.

El Tai Chi, ante todo, es una disciplina que a lo largo de los siglos ha ido desarrollando, con metodología científica, una investigación sobre el comportamiento de las leyes físicas de la dinámica de fuerzas, y en especial, de la mecánica entre lo duro y lo suave y su dialéctica.

Ha investigado también el origen de la energía interna y de la potencia de origen no muscular, así como su cultivo y refinamiento.

 

 

No hay misterio respecto al método para lograr
la libertad de movimiento.
Ésta proviene de la práctica y
de realizarla en calma.

 

Ch’ang Nai-Chou (1736-1795)****
 

Cultivar la energía, refinarla, hacerla crecer y, finalmente, proyectarla. Son habilidades sutiles que sólo pueden desarrollarse utilizando la práctica cotidiana para experimentar y poner en funcionamiento la teoría, dotándola de vida a través de nuestros cuerpos y nuestros movimientos.

Si los principios teóricos se integran bien, sólo se precisa de un elemento más para llegar a la libre manifestación o la manifestación espontánea: la escucha. La escucha del otro, de su energía, pero ante todo, necesaria e imprescindiblemente, la escucha propia.

 

El proceso de evolución de la marcialidad es como
una forma de Chi Kung a dos en un contexto de combate,
es un trabajo de respiración que se nutre de la energía natural,
y es un trabajo que va más allá de la respiración abdominal y de la invertida…
Nosotros hablamos de Wu Xiang que significa sin forma, pero que se desarrolla
mediante el camino que lleva de la forma hasta la adquisición de habilidades
que no precisan recurrir a las estructuras de la forma,
pues no sólo se han integrado, sino que el cuerpo puede llevar la energía
mediante la idea , el espíritu y el vacío…  llegando a la sin forma…
de “manera espontánea” porque la práctica con sentido,
comprendiendo la teoría, integrándola, ha dado por fin sus frutos:
el desarrollo de la habilidad natural

 

Tung Kuan Yen  (1959)*****
“Transformación, el Sentido de la práctica”

 

 

 

Escuchar la energía del otro para saber esperarlo, para poder anticiparse… Pero sobre todo, escuchar la propia energía para generarla o vaciarla a voluntad, adherirla o proyectarla según las necesidades del momento, sin recurrir ya a los estereotipados esquemas corporales de las formas. Sublimando así, todo el aprendizaje anterior centrado en el estudio de las formas, en un nuevo nivel de destreza: la habilidad espontánea.

Para ello, el trabajo de la Esencia del Tai Chi consta de tres niveles de adquisición de habilidades:

8  Técnicas y 5  Pasos
8  Fuerzas  y  Libre Paso
Chi Unificado y  Libre Movimiento
 

…………

 

 

 
En la actualidad hay muchos estilos de Tai Chi Chuan y
para los estudiantes es difícil distinguir los buenos de los malos.
Sin tener en cuenta aspectos  individuales
o la transmisión, si los estilos son capaces de utilizar
tanto la suavidad como la dureza y de relajar los músculos y
vigorizar la sangre, son correctos.

 

Hay otro criterio basado en lo civil y en lo marcial.
Observad los brazos: si la piel es muy suave y los huesos
y la carne están relajados y pesados, el estilo es correcto.
Este es el método civil de comprobar la calidad del estilo.

 

Cuando se trata  de las aplicaciones de defensa personal,
debemos fijarnos en la habilidad para utilizar los métodos y
posturas del Tai Chi sin confusión y para derribar al adversario
mientras permanecemos perfectamente distendidos.
Este es el método marcial de comprobar la calidad del estilo.
 

 

Si uno utiliza la fuerza y golpea violentamente puede salir victorioso,
pero por pura casualidad.
Este estilo no pertenece a una verdadera transmisión y
en realidad no constituye método alguno.
Siguiendo estos criterios es fácil para los estudiantes
reconocer al verdadero Tai Chi Chuan.

 

Tung Ying-Chieh (1898-1961)***

 

 

 

 

 

***Tung Ying-Chieh (1898-1961) Citado en: “Los precursores del Tai Chi  Chuan”,  Douglas Wile,  Ediciones Tao.
****Ch’ang Nai-Chou (1736-1795)  Citado en: “Los precursores del Tai Chi Chuan”, Douglas Wile,  Ediciones Tao.
*****Tung Kuan Yen (1959): http://wuxiangtaichi.com/docs/TRANSFORMACION_%20Elsentidodelapractica.pdf